VA A SER QUE NADIE ES PERFECTO

“Ya nadie acepta que se ha equivocado. Ya nadie acepta la culpa. Todo el mundo piensa que la culpa es de los demás. Y si las cosas se pueden hacer bien, pues coño, también se pueden hacer mal”. Me incorporo tras oír estas palabras. Aparto montones de kleenex buscando el mando de la televisión. Unas décimas de fiebre y una infección no me permiten oír con claridad al señor que habla. Es una película española. En condiciones normales cambiaría de canal o apagaría la televisión rápidamente, pues padezco una especie de síndrome de asperger con el humor casposo de nuestro país. Es decir, no entiendo el significado de los chistes o mofas más allá de lo literal. O no quiero entenderlo por no pensar cada dos segundos: ¡ay qué asco! Sin embargo, en esta ocasión,  el mensaje y los personajes me gustan y decido incorporarme para enterarme de la trama.

Fernando Tejero encarna el papel de un ciego que va a casarse con su novia de toda la vida. Él tiene dos amigos: un sordo ligón, interpretado por Santi Millán, y un cojo con muy mal genio, caracterizado por José Luis García. Los tres amigos celebran la despedida de soltero sin saber que esa noche sus vidas cambiarán para siempre. Cada uno se encontrará con aquella persona que estaba buscando, descubriendo que aquello que les falta es lo que les hace especiales. En una de las escenas, el cojo, sin sus amigos, espera sentado su turno en el depósito municipal de la grúa. Junto a él se encuentra un señor que acude regularmente al depósito con la finalidad de escuchar las historias de todo aquel que va a recoger a su coche. Le cuenta al cojo que lo que más le llama la atención de todas las historias es que hoy en día ya nadie es capaz de reconocer un error. ¿Tan difícil es reconocer que aparcamos mal el coche?

¿Por qué es una tragedia equivocarnos? ¿Reconocer un error es humillarse? ¿Te da vergüenza decir “me equivoque”? ¿Tienes miedo a equivocarte de nuevo? ¿”El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse” como decía Churchill? Sé que no es fácil reconocer que nos equivocamos. Duele. Son derrotas. Da miedo. Sentimos vergüenza. Hiere nuestra autoestima. Sin embargo, desde que comenzamos a caminar nos caemos. Y ahí están nuestros padres para decirnos: “no pasa nada. Aúpa, vuelve a intentarlo”. Damos un pasito tras otro con las manos extendidas buscando a mamá y a papá para que nos digan: “¡bien hecho!”. Si no nos hubiéramos levantado de nuevo, ahora no sabríamos andar. De modo que los errores deben ser parte del aprendizaje. ¿No?

Para mi cometer un error, como perfeccionista que soy, me supone un gran batacazo. No obstante, he dedicado mucho tiempo a aprender a gestionar mis propios errores por mi bienestar. Sé bien que sentirte demasiado culpable o demasiado afectada por un error puede impedirte continuar tu vida con normalidad. El miedo puede llegar a bloquearnos hasta límites insospechados. Para evitar eso lo primero que debemos hacer es cambiar la percepción que tenemos de los errores. Éstos son parte del aprendizaje y solo con ellos obtenemos información importante sobre hacia donde dirigirnos en esta vida. Hoy en día me topo con muchas personas que sienten miedo a cambiar su trabajo aburrido por otro nuevo que implica un reto y el aprendizaje de otra disciplina. Dejando a un lado todo lo que ya sabemos de la crisis y las responsabilidades familiares que todos tenemos: ¿Qué es lo peor que te pueda pasar? ¿Que te equivoques y resulte no ser aquello que esperabas? ¿Qué aprendas algo nuevo? ¿Qué te dediques profesionalmente a otra cosa que te motiva mil veces más? Sea cual sea el resultado nos aportará información y conocimientos.

A veces los errores son necesarios para advertirnos de algo. Varios días de despistes nos indican que tenemos la mente en otra parte. No somos capaces de concentrarnos y podemos cometer un error mayor. Sin embargo, nada de lo anterior sirve sin un poquito de humildad. Si no reconoces que estás despistado y que has cometido algunos errores, no sabrás que estás a punto de cometer un error mayor que puede tener consecuencias realmente graves.

Y aunque un día cometamos un error grave, a pesar de la vergüenza y humillación que podamos creer sentir, no debemos huir de la responsabilidad, ni mostrarnos agresivos u ofendidos porque otros nos hagan alguna observación al respecto. Nuestra meta, después de asimilar el error, es tratar de reparar el daño de la manera más digna posible. Admitamos que cometimos el error, pensemos por qué sucedió, si se pudo haber evitado y aprendamos de ello. Gracias a esa equivocación creceremos personal y profesionalmente, y maduraremos. A nuestro alrededor no generaremos pena, sino admiración y aprecio. Y más  ahora que eso de reconocer errores no se ve mucho, se lleva más lo de barrer el polvo y esconderlo debajo de la alfombra.

Cometer errores puede llegar a ser una herramienta muy valiosa, solo así podemos saber qué debemos cambiar y corregirlo. Nos permite convertirnos en personas flexibles y con gran facilidad para adaptarnos a los cambios. Hecho que según Darwin nos convertirá en los supervivientes de un entorno cambiante. De modo que no sintamos miedo a decir: “me equivoqué”. ¡Hagámoslo y aprendamos!

Anuncios

4 pensamientos en “VA A SER QUE NADIE ES PERFECTO

  1. Pues así es, lo digo desde la perspectiva de una “comete errores” nata jeje. No es que me guste pero aprendo más con pequeños toques de atención… soy despistada por naturaleza. Sí es verdad que cuando cometo errores más grandes duele admitirlo. En fin, que todo queda en nuestra maleta de experiencias… y otra cosa¡¡hay que saber reirse de uno mismo!!

  2. Gracias chicas. Lo mismo pienso yo. Cuesta admitirlos, pero una vez que lo haces, es un alivio y consigues reponerte más fuerte. Y si además te puedes echar unas risas, mejor que mejor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

El nuevo idioma

Acogedor de nuevas experiencias. Basta sin intuiciones experimentar el mundo.

El cuento de Saliary

Un poema a mi paranoia

El tarro de ideas

donde el tarro se destapa

Ser madre joven y SOBREVIVIR en el intento

Investigando acerca del desarrollo personal y profesional...

Mucho Más Que Dos

Investigando acerca del desarrollo personal y profesional...

avueltasconmivida

Revoltijo de ideas, palabras y ficciones

Mamá puede

Las cosas que le pasan a una mamá

No soy tan vaga

Investigando acerca del desarrollo personal y profesional...

Inspiramundo

Coach Ontológico

CON GORRO . . . Y A LO LOCO

como madre, busco la paz · como madrastra, ¡dominar el mundo! (pa qué te voy a engañar)

Barbaraontheroad

Next destination: Colombia

una madre de Marte

familia monoparental y adopción

Angel Largo

Just another WordPress.com site

Mamá y su Coquito

Investigando acerca del desarrollo personal y profesional...

massobreloslunes

Investigando acerca del desarrollo personal y profesional...

EL ESPEJO DE LA VIDA

Investigando acerca del desarrollo personal y profesional...

La vida es vivir

Estar dispuest@ a vivir aprendiendo cada día

A %d blogueros les gusta esto: